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Alfredo Muiños Simón consiguió lo que siempre quiso ser, marino de noche y de día. Nacido en Zaragoza estudió la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad de su ciudad natal. Se especializó en oftalmología en el Instituto Barraquer de Barcelona donde se encontró con el mar de nuevo, su futuro profesional y con su esposa: “Elisea Gallart, Elita, una mujer excepcional con la que tuvo siete hijos, a la que siempre se sintió muy unido y que compartía su afición por la navegación, su interés por la lectura y su pasión por la familia”, escribió Marius Carol en el periódico como homenaje a su compañero de profesión.
A lo largo de su vida publicó diecisiete libros de sus especialidades, participó en más de 90 congresos nacionales e internacionales y ha sido premiado con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio o la Orden Heráldica de Cristóbal Colón. Por sus manos pasaron personalidades conocidas como Don Juan de Borbón, el conde de Barcelona y el rey árabe Faisal. Personajes de la política como Dolores Ibarruri, la Pasionaria; Adolfo Suárez y artistas como Joan Miró, José Saramago o Lizza Minelli. Un hombre de gran profesionalidad y humanidad.
Muiños empezó a navegar en el Real Club Náutico de Barcelona, los domingos de regatas. En 1961 decidió sacarse el título de patrón de yate, y cuatro años más tarde, el de capitán. En los años sesenta empezó a participar en regatas con su propio barco, el velero “Argos”, con el que obtuvo varios triunfos en competiciones oficiales. Más tarde, en 1973, adquirió un barco clásico a motor de 22 metros, el “Analisa”. Muiños fue vicepresidente del RCNB junto al presidente Carlos Godó y el comodoro José Cusí. Muiños volvió al barco de vela, una goleta de veinte metros con la que descubrió el Mediterráneo desde dentro, y luego se pasó a una Sunsiker de 37 pies más manejable: “Navegando siento la calma y encuentro el descanso espiritual”, confesó en una ocasión este hombre lleno de vitalidad.
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