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El Salón Náutico 2007 registró más expositores, más superficie, más barcos en mar y en tierra y más visitantes que en la anterior edición. Todo un éxito de convocatoria, una vez más. Además la clausura del Salón, el 11 de noviembre, coincidió con el pistoletazo de la salida de la Barcelona World Race, aventura oceánica que lleva el nombre de la ciudad a todos los rincones del planeta.
Esta edición reunió 686 empresas en cinco pabellones del recinto ferial y en las instalaciones del Port Vell se exhibieron por primera vez superyates de más de 25 metros de eslora. Fueron 180.000 personas las que se acercaron a las inmediaciones del Salón para conocer las novedades del sector náutico. Durante el Salón se inicia el 70% de las ventas del sector en España y su celebración supone el comienzo de la temporada comercial para la mayoría de las empresas participantes. Por ello, según Enric Puig, “la Feria es un buen centro de negocios porque en el sector de la náutica es muy difícil encontrar establecimientos con tantos modelos de embarcaciones y complementos como ofrecemos en el Salón”.
Durante la Feria se presentaron las regatas Christmas Race, Ruta de la Sal, Trofeo Princesa Sofía y la regata Menorca-Sant Joan; además se desarrolló el Congreso Mundial de la International Sailing Association y se disputó la sexta edición de la regata Pro Am Gramona. Entre otros actos destacó la entrega de los terceros premios a la Innovación y Diseño de Yates, a los que optaban ocho proyectos vanguardistas de cinco países.
En tierra y mar
Un año más el éxito del Salón residió en la división de los espacios de la muestra náutica, tierra y mar. En esta ocasión, la superficie total del Salón fueron 115.000 m2, de los cuales 75.000 corresponden a los 5 pabellones y zonas exteriores del recinto de Gran Vía y 40.000 a la zona dedicada a los expositores y embarcaciones en los muelles de Espanya y Port Vell.
El recinto de Gran Vía dispuso de cinco grandes áreas de actividad: los espacios del Mar, Pesca, Marina Tradicional, Área Fun Beach e Innovación, en los que se desarrollaron actividades de iniciación a la vela, presentación de regatas, entrega de premios, jornadas técnicas y presentación de libros. El Salón contó con tres exposiciones dedicadas al modelismo naval, la piratería en el Mediterráneo y el arte aplicado a kayaks.
En los espacios de Gran Via y Port Vell se mostraron 2.100 unidades de todos los tipos desde barcos a vela y motor de todas las esloras, canoas, veleros, neumáticas, remolques, motos de agua, windsurfing, pesca, electrónica, puertos deportivos, charters y motores.
El Port Vell acogió unos 220 barcos de gran eslora, de los que 40 eran superyates, obedeciendo a un sector emergente según los organizadores. Estas embarcaciones estaban situadas en el extremo del Muelle de Barcelona, junto al World Trade Center. La exposición del Port Vell contó además con los Open 60 en el Moll de la Fusta, embarcaciones que participan en la primera competición transoceánica a dos que da la vuelta al mundo sin escalas.
Por su parte, el Muelle de Espanya acogió los grandes yates a motor. Para facilitar la visita hubo un servicio de transporte en barco que enlazó los dos muelles.
Regata Pro Am Gramona
Siguiendo la misma dinámica de éxito de las pasadas ediciones durante el Salón se celebró la sexta edición de la Pro Am Gramona de Vela el 10 de noviembre. Álvaro Bultó dirigió de nuevo la prueba oficial del Salón Náutico Internacional de Barcelona y aseguró que cada año se consigue un éxito mayor con esta regata.
Seis embarcaciones idénticas, de 33 pies de eslora, disputaron las dos mangas de la regata con viento sur-oeste de 6 a 8 nudos. El ganador fue el velero Montblanc comandado por la regatista olímpica Natalia Vía-Dufresne, Álvaro Bultó, Ivonne Reyes, Montse Hubert y Ana Gaja. El ambiente distendido de la regata es lo más atractivo del Salón, según apuntó Enric Puig durante la entrega de premios.
En esta edición los veleros fueron apadrinados por Montblanc, Gramona, Bwin, TV3, Toyota y Media Sports Marketing. Una vez más ha sido una regata en la que han participado profesionales del mundo de la vela y amateurs interesados en la navegación.
En el bando de las caras conocidas estuvieron las presentadoras Mónica Hoyos, Mari Pau Huguet, Ivonne Reyes; los actores Michael Gurfi y Laura Manzanedo; la cantante Gisela; el doctor Estivill; las periodistas Raquel Sans y Imma Pedemonte y Luis Moya, ex copiloto del Mundial de Rallys. Por parte de los regatistas de prestigio internacional se vio a las hermanas Sandra y Mónica Azón, Julia García, Marc Tió, Toni Ribas y Natalia Via-Dufresne. Nuevamente demostraron un particular talento para dirigir a los tripulantes sin demasiada práctica que se embarcaron en la aventura de la Pro-Am Gramona.
Además, la regata pretende aproximar el aprendizaje de la vela a los ciudadanos de a pie con unos cursos práctico-teóricos al alcance de todos los que desean experimentar vivencias únicas en las aguas de Barcelona durante los días del Salón Náutico Internacional.
Presentación Regata Menorca Sant Joan
La mítica regata de Altura para clase crucero de más de 9 metros de eslora organizada conjuntamente por el Club Marítimo de Mahón y el Real Club Náutico de Barcelona celebró su esperada presentación en el Salón Náutico de Barcelona. Tuvo lugar, como ya es costumbre, en el stand de Sistemas de Seguridad Marítima. Y el Sr. Enric Puig presentó la XIV edición de la regata Menorca-Sant Joan que se celebra entre dos ciudades mediterráneas de gran calado náutico: Barcelona y Menorca. La prueba máxima tiene lugar en tierras Baleares la víspera de Sant Joan y el nivel de los participantes es un aliciente para el campeonato más esperado del verano.
Otra competición que añadió valor al Salón fue la salida de Barcelona World Race que coincidió con la culminación de la fiesta náutica de mayor peso internacional. El 11 de noviembre, los aficionados y profesionales de la navegación se acercaron al Port Vell para despedir las nueve embarcaciones y sus dieciocho tripulantes que han situado la capital catalana en el centro de atención mundial de la náutica durante los últimos meses del 2007 y los primeros del 2008. Una despedida por todo lo alto para el Salón Náutico.
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