|
Las actividades que desarrolla la Escuela del RCNB es la mejor forma de compartir historias en el mar y para ello hay que asistir a los cursos teórico-prácticos que ofrece el Club.
Una de las primeras clases de navegación que debe adquirir un navegante es el tipo de cabos útiles en sus incursiones náuticas para saber cuál utilizar en cada momento. Los de nylon al ser resistentes y flexibles son imprescindibles para cabos de arrastre y remolque; en cambio, los de poliéster, por su poca flexibilidad, se suelen utilizar para drizas, cabos
de atraque y fondeo.
La clase introductoria de nudos náuticos permite conocer los incansables acompañantes de los navegantes. Los nudos marineros son aquellos que son tan fáciles de hacer como de deshacer. En esta incursión práctica, el Magazine del RCNB ha elegido tres nudos básicos en la navegación:
el llano múltiple, el franciscano y el ballestrinque.
La descripción del nudo muestra su utilidad y las imágenes
el modo de hacerlo.
LLANO MÚLTIPLE
Se trata de un nudo de tope o para lastrar el extremo de un
cabo. Antiguamente se utilizaba como extremo en los látigos,
por lo que también se conoce como nudo de sangre. El único
truco para hacerlo correctamente es dar las vueltas bastante
juntas y tirar de los dos extremos a la vez.
FRANCISCANO
Recibe ese nombre del uso que hacían los monjes franciscanos
en los extremos de sus cinturones para que pesaran
más y valiese de terminación. Se utiliza para lastar los extremos
de un cabo o como nudo de tope. Es un nudo muy
fuerte y no desgasta las fibras, lo que lo hace muy utilizado
en marinería.
BALLESTRINQUE
Es un nudo indispensable para la navegación, se usa durante
una atracada. Se puede finalizar con una vuelta mordida
que permitirá deshacerlo de forma inmediata al tirar del chicote.
Es un nudo que sirve para amarrar cuerdas a objetos.
Con él se pueden hacer colgadores y encontrarle muchas funciones
en el mar.
|